Hoy el Gobierno japonés negó a Greenpeace la autorización para que los investigadores a bordo del buque Rainbow Warrior realicen un monitoreo de radiación en el mar, dentro de las 12 millas de las aguas territoriales de este país.
En vez de ello, Japón sólo ha permitido a la organización ambientalista hacer un estudio muy limitado estudiando agua, sedimentos y vida marina, pero fuera de las aguas territoriales.
Greenpeace había presentado al Ministerio japonés de Agricultura y la Alimentación, un plan de investigación integral, más detallado del que hace el gobierno.
Esto ha causado gran preocupación ya que es fundamental saber el estado en el que se encuentra la biodiversidad, así como realizar el monitoreo en las zonas costeras más expuestas a la contaminación de la planta de Fukushima. Se trata de proporcionar información independiente y transparente que ayude a la gente a proteger tanto su salud y medios de subsistencia.
No hay comentarios:
Publicar un comentario